miércoles, 12 de febrero de 2014

El Juego, los Juegos........., los Juegos Creativos en lo Grupal

El Juego, los Juegos........., los Juegos Creativos en lo Grupal

 Socioanalista-Recreador Fabián Vilas- 2002

            Antes de comenzar a desarrollar las distintas ideas a compartir sobre los Juegos Creativos, creemos necesario hacer algunas puntualizaciones acerca del trabajo  en los distintos sectores de la comunidad por parte de los técnicos y/o equipos de trabajo.

A la hora de pensar el trabajo en lo social desde cualquiera sea la corriente, la metodología y/o las estrategias, es sumamente importante realizar un acercamiento, una lectura y análisis de la realidad en la cual nos involucraremos e implicaremos desde y con la tarea para lograr conocer y entender sus lógicas y códigos particulares. Vale decir que dicha lectura no es, sino un recorte de la realidad mirado y analizado desde una subjetividad concreta que es la de un profesional o un equipo de trabajo. La misma estará sustentada desde un marco teórico en el cual convergerán todas las disciplinas que estén representadas por los distintos técnicos, como también aquellas que no tengan representación, pero que en la medida que se necesiten, estaremos consultando a la hora de la intervención.
De todas formas partiremos desde la certeza que no sabemos ni podemos todo, nuestra capacidad de duda se transformará en una herramienta fundamental en el tiempo de intervención.
En la medida que decidamos intervenir en un sector de la comunidad tendremos que estar atentos y abiertos a los aportes diversos de la misma. El respeto, la escucha y la flexibilidad serán de prioridad en el desarrollo de la labor socioeducativa para no caer en imposiciones, disgustos y situaciones violentas. ¿Cuándo se generan estas? Cuando no se respetan los tiempos, las pautas culturales, las opiniones y las necesidades de los otros.
Puede ser muy buena nuestra intención y mucho nuestro conocimiento, pero debemos estar atentos de no reproducir el sistema del no respeto y la fragmentación constante, generadores de individuos escindidos. Concretamente nosotros debemos ser los primeros en respetar los derechos de los  otros.
            Plantear una tarea desde lo lúdico movilizará el colectivo con el cual vamos a trabajar, como también a nosotros mismos, a cada integrante del equipo y al equipo en su totalidad, entendido este como " cuerpo" que siente y se afecta.

La interacción entre los roles participantes- técnicos, técnicos- participantes  será fundamental y estará sostenida desde la práctica de la  explicitación:   el para qué estamos trabajando juntos será importante que lo conozcamos todos.

¿Qué decir del juego?. Muchos han sido los autores que han realizado definiciones sobre el juego, sobre sus características, sus distintos tipos. Nosotros en este documento realizaremos una aproximación al juego teniendo en cuenta nuestra experiencia cotidiana de varios años, así como también nuestro marco teórico de referencia basado en la Psicología Social, la Recreación y la Educación Popular.

            Cuando intentamos definir al juego estamos todos de acuerdo que es una actividad libre, voluntaria, que genera placer, displacer, que tiene un tiempo y un lugar definido, con reglas  y con un fin en sí mismo. En cualquier experiencia de juego colectivo, aparte de estos aspectos, se dan una serie de acontecimientos y sucesos entre los individuos que lo comparten, que merecen la pena de ser analizados. 
Como dijimos anteriormente en el juego se comparte, sea del tipo que sea, hasta en el juego más competitivo se comparte un tiempo determinado y un lugar concreto, una interpretación del otro y posicionamiento en una realidad compartida.
El juego es encuentro con otro y con uno mismo. Jugamos cuando saltamos  de baldosa a baldosa, cuando nos miramos al espejo y hacemos poses, cuando nos juntamos con nuestros amigos a comer un asado, con todo el ritual que este lleva.
Cotidianamente el juego está en nuestras vidas, pero no siempre nos damos cuenta, o mejor dicho no siempre podemos darnos cuenta de que está ahí.
En esta sociedad en la que vivimos no estamos educados para poder jugar en todo el proceso de nuestras vidas. El control social determina que se cumplen 5 o 6 años y hay que ir a la Escuela, ya no será el juego el único protagonista, aparecerá el disciplinamiento. Lamentablemente el sistema educativo que tenemos en nuestra sociedad está diseñado para que todos aquellos individuos que pasan por él reciban información para el futuro, “quien no estudia no es nadie en la vida” sostiene la sociedad como forma de controlar y asegurarse que nadie deje de pasar por la Escuela. Una Escuela que solamente le interesó formar para el trabajo.
Felizmente las cosas vienen cambiando, por su puesto que no desde el sistema liberal que hoy nos gobierna, sino que por parte de aquellas maestras, maestros y técnicos que se han comprometido en la construcción de una Escuela participativa y liberadora que apunte hacia una sociedad mejor. Pero todavía hay mucho, mucho por hacer.

            De hecho no es difícil de ver que los jóvenes y los adultos niegan al juego como algo natural, necesario. El juego es cosa de niños, frase hecha que sostiene con éxito una de las mejores formas de control social. Desde esta afirmación se niega toda posibilidad de expresión, de creatividad y fundamentalmente de libertad. Para nosotros, desde nuestra experiencia cotidiana concebimos al juego como una práctica de la libertad.

            Hasta aquí llegamos analizando al juego espontáneo, a la actividad lúdica no dirigida. Pero el juego también es utilizado como herramienta, como medio, como elemento dinamizador. Muchos son los trabajos en distintos ámbitos como la educación, la psicología, el trabajo social, la educación popular, que utilizan al juego como herramienta privilegiada para facilitar y dinamizar procesos de aprendizaje individuales y grupales.
           

En nuestro caso trabajamos desde el ámbito grupal con el juego como herramienta convencidos que este es:
Generador de placer
Una actividad que propicia la integración
Promotor de la construcción de una capacidad lúdica

Generador de placer

Con y desde el  juego intentamos rescatar el sentimiento de placer que tan saludable es para todo individuo. En el juego los participantes se vinculan y se manejan en una situación fuera de la realidad, que hace vivir los tiempos y los lugares de todos los días de una manera distinta. A su vez la diversión y la risa son aspectos fundamentales en la generación de una situación placentera

Una actividad que propicia la integración

El juego dentro de los grupos constituye un medio facilitador de la cohesión grupal y del conocimiento de sus integrantes. Promueve la interacción y la comunicación entre estos sostenida desde el vinculo.
El jugar activa y dinamiza la conducta del grupo y cuanto más complejidad van teniendo los juegos mayor aún será la interacción y por ende la alegría y el placer.
Toda actividad que implique la interacción grupal, la necesidad de organizarse, redundará en la toma de conciencia de aprender a construir juntos en una clima de respeto y cooperación.

Promotor de la construcción de una capacidad lúdica.

Podemos decir que el jugar es una cuestión de actitud. Una actitud frente a lo lúdico de desinhibición, de animarse,  de riesgo frente a lo nuevo. Para animarse a jugar debemos poner en juego nuestra actitud, que en la medida que lo hagamos a menudo, en un clima de respeto y libertad se irá dando paso a la construcción de una capacidad lúdica.
En la medida que esta última se constituya desde le re-encuentro con el jugar por parte de los individuos estaremos mejor posicionados para un cambio de lo social desde lo micro hacia lo macro.

Desde este esquema referencial sobre el juego es que nos planteamos los juegos creativos. ¿Pero, qué es lo que los hace creativos?
Los hace cooperativos la intencionalidad con que los aplicamos, como el contenido que le imprimimos. Con este tipo de juegos buscamos potenciar la creatividad, la participación y la libertad, convencidos que sin estos aspectos no podrían serlo. Y convencidos que para jugar no es necesario competir contra el otro y que no es imprescindible que haya siempre un perdedor.
 Siguiendo con esta confianza en el juego, creemos que nuestra búsqueda por crear alternativas a los dispositivos que funcionan en esta realidad debe ser fundamental una práctica de la cooperación. Los integrantes de un grupo que tengan a la cooperación como uno de sus ejes, serán más libres para crear, para tomar decisiones, para ser como quieran ser. El respeto a la diversidad se transformará en un valor primordial en estas experiencias. Para educar y para aprender la tolerancia, debemos ser tolerantes. Promover actitudes de tolerancia pasa por un gran respeto a la diferencia, no definida como una relación superioridad- inferioridad o esta como un rasgo inferiorizante que me reafirma a mí por la oposición del otro, sino como la oportunidad de descubrirme en mi relatividad cultural y en mí carácter de constructor social.

Los Juegos Creativos son aquellos que facilitan:

·         La integración grupal- creación y reafirmación de vínculos interpersonales
·         La comunicación – creación de nuevos esquemas de comunicación donde la escucha y cuerpo sean privilegiados.
·         La participación – creación de pautas de acción y toma de decisiones que nos permitan la gestión desde nosotros y con los que nos rodean.
·         La creatividad – creación de un espacio donde permitirse ser, pensar y crear desde nuestro adentro y en nuestro afuera. 

La posibilidad de experimentar juegos creativos en distintas instancias constituye un aporte fundamental para la construcción de nuevas lógicas de relaciones sociales de convivencia. Las distintas experiencias con énfasis en lo creativo estarán funcionando como alternativas a las lógicas de dominación presentes en nuestra realidad cotidiana.

            La invitación está hecha:  ¿jugamos?






sábado, 8 de febrero de 2014

¿DE QUE SE TRATA COORDINAR?

FORMACIÓN PARA COORDINADORES/AS DE GRUPOS EN  DONDE SE APRENDE.

Ejes temáticos:


  • La tarea de coordinar: la trama,  el rol asimétrico y su pertinencia, la función docente, la mirada pedagógica…
  •  La persona del coordinador/a: cuerpo, memoria, autoestima, ética.
  •  La caja de herramientas del rol coordinador, algo más que aplicar técnicas.

Sábado 15 de marzo de 2014


Coordinan: 
Fabián Vilas, Socioanalista y Recreador
Lilián Toledo, Op. en Ps. Social y Educadora Popular
                                             
Informes e inscripciones:
Celulares: 099 744 214 -  099 548 681
Requisito: estar desarrollando actualmente el rol de coordinación.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Documento interesante sobre el informe PISA


 Un aporte interesante desde la visión europea de Marco Marchioni



EL INFORME PISA: PROFUNDIZANDO EN LA DICOTOMÍA Y EN LA DESIGUALDAD
Más allá de cuestiones técnicas, el Informe Pisa nos ilumina sobre una cuestión fundamental: a lo largo de los últimos años, uno de los ‘pilares’ del llamado Estado del Bienestar, la Educación, en lugar de contribuir a reducir –que no a eliminar- la distancia entre las clases sociales, está contribuyendo a aumentarlas; tanto en la dimensión territorial (entre comunidades autónomas), como en la dimensión social (entre sectores sociales que podemos definir sintéticamente como ‘burgueses’ y sectores que podemos definir sintéticamente como ‘proletarios’).

Si esto fuera cierto –y así parece- estaríamos frente al fracaso de las políticas sociales. Probablemente un fracaso en lo sustancial de las políticas sociales que poco pueden aportar al principio de igualdad en el terreno económico, pero que mucho tendrían que aportar en el terreno de crear condiciones en las que todo el mundo pudiera participar en paridad de condiciones, es decir: el terreno educativo, sobre todo en una época caracterizada como del ‘Conocimiento’.

Sería un grave error en esta situación y frente al ‘fracaso’ del sistema educativo culpabilizar a este –es decir a los/las profesionales del sector o a las familias de los/las ‘fracasados/as’. Sería buscar el típico chivo expiatorio.
El fracaso pone en evidencia al conjunto de las políticas sociales y a la misma manera de gestionar lo que, ampulosamente, se ha dado en llamar Estado del Bienestar, cuando realmente lo que se ha gestionado es un Estado asistencial derivado inevitablemente en asistencialista (*).

Se trata de una corresponsabilidad –compartida por todos los gobiernos y por todos los partidos, pero no, evidentemente, con el mismo grado de responsabilidad- por considerar las políticas sociales como secundarias respecto a las políticas económicas y financieras; como políticas para atender individualmente a las necesidades sociales, para atender a las consecuencias individuales sin nisiquiera tener en consideración las causas colectivas; y sin, por último, contribuir a que las personas, los grupos, los colectivos, las comunidades, etc. sean más autónomos y más libres. Un sistema social que ha creado dependencia y no contribuir a la autonomía personal y colectiva.

Todo esto ulteriormente aumentado por el sectorialismo de las intervenciones (lo último: la llamada Ley de la Dependencia), por la ausencia total de coordinación de las mismas (públicas y privadas) y, sobre todo, sin contar con la implicación de la ciudadanía. Un Estado de Bienestar que transforma la ciudadanía en usuaria.

Y la educación aparece como el elemento catalizador de todo esto. Hubiera bastado que hicieran caso a un antiguo dicho africano: ‘para educar a un niño hace falta toda una aldea’ ¡Qué pena!

(*). Por ‘asistencial’ se entiende una ayuda profesional para que una persona (o familia, grupo, comunidad) pueda superar una situación negativa de manera autónoma y para que ésta no vuelva a reproducirse. Por ‘asistencialista’ se entiende una prestación que se repite sistemáticamente porque no se ha contribuido a que la persona (o familia, grupo, comunidad), contando con la ayuda profesional asistencial, haya superado la situación de partida.
Marco Marchioni                                                                                           11 de Diciembre de 2013


Fuente:  http://institutomm.ning.com/

domingo, 22 de diciembre de 2013

Un aporte más para compartir.




EL TIEMPO LIBRE

Socionalista Fabián Vilas - 2001

Constantemente se relacionan el tiempo libre y la recreación como dos cosas que van o deben ir de la mano. Se le adjudica al tiempo libre el papel de reducto único de la recreación y a la vez que se le condiciona en tanto debe ser un tiempo constituido por características  que garanticen la libertad plena. De hecho entiendo que son muchas las veces que cometemos el error de ser muy críticos con el sistema social imperante- liberal, consumista, acumulador, despersonalizante, que nos plantea un tiempo libre solo para descansar y realizar actividades y acciones alienantes- que reproducimos la misma lógica liberal que criticamos al intentar decir lo que se debe hacer.
El tiempo libre tiene un carácter tan subjetivo que podría decirse que hay tantos tiempos libres como cada persona que habita este planeta. 
Desde esta perspectiva subjetiva y tendenciosa desarrollaremos a continuación una concepción del tiempo libre en el marco de un tiempo social configurándolo como el tiempo nuestro, propio  que dedicamos a uno mismo en relación con los otros y con el contexto que interaccionamos.

Al hablar de tiempo libre nos remite inmediatamente a la noción de un tiempo social, constituyente de lo que denominamos vida cotidiana. Entendemos a esta como el tiempo y el espacio donde aparecen de forma inmediata las relaciones que los sujetos mantienen entre sí y con el entorno que los rodea en función de sus necesidades.
 “Es la manifestación inmediata en un tiempo, en un ritmo y en un espacio de las complejas relaciones que regulan la vida de los sujetos en una época histórica determinada” ( Pichón Riviere). Siguiendo a Pichón, podemos distinguir en la vida cotidiana tres regiones en donde se desarrollan las relaciones y satisfacen las necesidades antes mencionadas, estas regiones son: el trabajo, la familia/ lo íntimo y el tiempo libre. Cada una de ellas tiene sus particularidades en las que emergen distintas necesidades, se satisfacen y se desarrollan acciones diferentes entre sí. Es en nuestro recorrido por las mismas que construimos nuestra subjetividad. Ninguna va en detrimento de la otra, las tres regiones están articuladas y se complementan permanentemente.

Esa porción de tiempo, que denominamos libre será aquella desde donde realizar, a nuestro criterio, una crítica, un cambio en lo cotidiano desde la misma realidad de los sujetos. Dada esta condición creemos que la recreación es una de las propuestas posibles y pertinentes a desarrollarse en este tiempo individual y colectivo.

En el sistema en que vivimos encontramos que los condicionamientos externos son múltiples y nos penetran permanentemente haciendo que se repitan conductas y acciones en todas las esferas de nuestra vida. De hecho podemos decir que la opción que cada uno hace de sus actividades sólo revela por momentos una libertad ilusoria. La influencia del orden social intenta con eficacia, que las conductas de los individuos en el marco de una organización estructurada, se den dentro de lo permitido y lo conocido.

Cotidiana y culturalmente denominamos libre a esa parte del tiempo que queda después de las obligaciones laborales, educativas y familiares.
Si nos detuviéramos por un momento  a analizar este hecho nos sorprendería notar que concretamente ese tiempo más que libre es “desocupado, liberado de, a llenar, a soportar”, donde se permiten o esta solamente bien vista, vaya a saber por el ojo de quien, aquellas acciones que son significativas para  el sistema social imperante.
De lo que se trata es que esa porción de tiempo sea en el cual la práctica de la libertad este permanentemente en juego entre los condicionamientos exteriores y las necesidades internas de los sujetos, donde el grado de autonomía de la rutina cobre su nivel más alto. 

El sentido de un tiempo vivido como propio ( Joseph Leif) será lo que marque la distinción.

Tener un tiempo propio no consistirá en estar a disposición de ese tiempo, sino en poder disponer uno mismo de este sin restricciones impuestas desde el exterior, desde una visión alternativa y saludable que facilite la participación y la ciudadanía activa. El tiempo libre será aquel donde realmente sea posible ejercer la libertad.

En concreto proponemos no un tiempo libre sino un sujeto libre en el tiempo y constructor de su propio tiempo en relación con los otros.


  



Bibliografía consultada-

Joseph Leif- Tiempo libre y tiempo para uno mismo- “Un reto educativo
y cultural”
Ed. Narcea S.A.  Ediciones- Madrid- España- 1992

Ana P. de Quiroga y Josefina Racedo -  Crítica a la Vida Cotidiana-

Ediciones Cinco- Buenos Aires – Argentina- 1988


Vivencias significativas:

Charlas con amigos y amigas en algunos bares y hogares de Montevideo.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Actividades Actuales

Integrante- Coordinador del Colectivo Centro Recreándonos. 
Coordina y es docente permanente de la Escuela Itinerante de Animación Social y Recreación
Montevideo- Uruguuay
recreandonosuruguay.blogspot.com 

Integrante del Equipo Docente del PEP-Programa de Educación Popular. 

Montevideo- Uruguay
programa-pep.blogspot

Integrante del Equipo de Asistencia Técnica a coopertivas sociales de la Organización el ABROJO

www.elabrojo.org.uy 


 Miembro del Foro Permanente de Tiempo Libre y Recreación- colectivo latinoamericano.

forotiempolibre.blogspot.com

Miembro Activo de la Sociedad Iberoamericana de Pedagogía Social-SIPS 

sips-es.blogspot.com


Miembro del Nodo RIA Uruguay

www.nodoriauruguay.blogspot.com


Miembro del Comité de Enlace de la Revista Interuniversitaria Pedagogía Social- UNED- España.

Datos personales:

  • Socioanalista
  • Especialista en Psicología Social
  • Recreador
  • Especialista en Animación Socio Cultural
  • Graduado en Academia de Incidencia en Políticas Públicas en Educación de Adultos y Jóvenes- IALLA- ICAE- Consejo Internacional de Educación de Adultos

Tel: 099548681
email: vilas.fabian@gmail.com

Temas a los cuales se dedica y se encuentra desarrollando y sistematizando:

  • Tiempo Social y Subjetividad
  • Desarrollos Pedagógicos en Intervenciones Socioeducativas
  • Sociología de la Recreación
  • Cooperativismo y desarrollo comunitario
  • Organización de grupos de producción
  • Sensibilidades juveniles

jueves, 21 de noviembre de 2013

Un aporte para pensar, sentir y hacer en la praxis.

El lugar del coordinador de grupos
 
  Ana María del Cueto
 
Hay algunos temas que conciernen a la coordinación, las características de su intervención en un grupo y la búsqueda de la posibilidad de transmitir un modelo de trabajo, que me ha planteado algunos interrogantes, Dejo acá por supuesta una formación teórica múltiple que forma parte del universo particular del profesional interesado en la coordinación de grupos con técnicas dramáticas.
Hay tres temas recurrentes en la formación de coordinadores grupales en especial cuando se trata de trasmitir un modelo de trabajo y enseñar una técnica (1):Podría sintetizar tales cuestiones simplemente para ordenar ideas.
El dificil pasaje del pensamiento en imágenes o en palabras al pensamiento en escenas y viceversa..Este tránsito conlleva innumerables obstáculos de diferente orden y muchas veces resistencias y defensas intelectuales, emocionales y psíquicas.
La lectura desde la coordinación de aquello que acontece en el grupo y que da cuenta de las formaciones grupales, la conformación de las redes de identificación y transferencia, las ilusiones, el interjuego de roles, los proyectos, etc. ¿Cómo se interviene? ¡El coordinador devela, interpreta, señala, acompaña?
El lugar del coordinador como soporte de la producción del grupo que lo convierte en algo así como el lugar de la creación sobre la creación.
Intentaré aclarar tales cuestiones.
Todo grupo brinda la posibilidad de intercambiar y aprender, desarrollar las potencialidades individuales, del propio grupo y de la institución a la que pertenece. Conforma en sí mismo, pero no per se, la posibilidad de configurarse como un espacio intermedio estratégico en donde operan las inscripciones sociales, históricas, individuales, institucionales, poniendo en evidencia las múltiples representaciones de una comunidad determinada. Está en este sentido, "más allá" de una simple repetición.
Este espacio intermedio, de cómo sí, es lo que posibilita la actividad creadora. El grupo no es un espejo institucional, social, individual. No refleja las situaciones externas a sí mismo. Es él mismo la situación.Todo está allí. Presente/Ausente.
Es Winnicott quién desarrolla la idea de un espacio intermedio entre el bebe y su madre que va a variar según transcurran las experiencias vitales de cada individuo. Él delimita distintas zonas posibles en una persona entre la realidad psíquica interna y la realidad externa. Tanto el juego como la experiencia cultural estarían ubicados según su pensamiento en una zona intermedia. Los objetos y fenómenos transicionales se constituyen cuando la madre, mediante sus cuidados, produce en el niño la ilusión de que existe una realidad exterior que corresponde a su propia capacidad de crear. Concomitantemente también produce una desilusión gradual que le permite el crecimiento. Esta zona intermedia se conserva a lo largo de la vida en las actividades que corresponden al desarrollo de la creatividad del sujeto.
Es en esta zona donde Winnicott ubica el lugar del juego y lo denomina CAMPO DE JUEGO. Existe un desarrollo que va gradualmente desde los fenómenos transicionales al juego, de éste al juego compartido, y de él a las experiencias culturales. Afirma "... lo universal es el juego y corresponde a la salud, facilita el crecimiento y por lo tanto ésta última, conduce a relaciones de grupo..."; "La psicoterapia se da en la superposición de dos zonas de juego: la del paciente y la del terapeuta"; "Lo natural es el juego y el fenómeno altamente refinado del siglo XX es el psicoanálisis." (2)
Si entendemos el grupo como lugar de juego por excelencia, de como sí en donde el individuo puede re - encontrar su capacidad creadora, todo coordinador atravesará " el delicado metabolismo de la creatividad". (3)
Esta zona de juego del grupo no es a mi entender una actividad psíquica interna individual y/o grupal (en donde una persona repite una escena o el grupo repite una escena), si no que se va a constituir en el espacio intermedio entre lo externo y lo interno que posibilite la actividad creadora.
En el trabajo en los grupos con técnicas dramáticas esta prestigiado el lugar del juego. Ya que estamos realizando ejercicios gestálticos, juegos dramáticos, escenas propuestas desde el discurso individual o grupal, escenas fabuladas, sueños, ensueños dirigidos o multiplicación dramática, en todo momento convocamos escenas.
Pero aún más. Si bien es cierto que la utilización de la técnica dramática pone en escena las escenas dramatizadas, aunque no utilicemos la técnica un coordinador entrenado observa atentamente las escenas que se desarrollan en su grupo. El espacio. Los lugares que ocupan los miembros y él mismo. Los silencios. Las miradas. Los infinitos gestos, el movimiento involuntario. Multiplicidad de escenas no dramatizadas en un acto técnico que radiografian al grupo y hablan, gritan lo que acontece.
En el juego interviene el cuerpo, en la escena, el movimiento de los cuerpos nos habla de las personas que "juegan" la escena, los gestos, mi posición y la del otro frente a mí. Si la puesta en escena de un drama fuera "sólo eso", la puesta en escena de un conflicto libre de afectos, no habría diferencia entre teatro y psicodrama. Podríamos homologar el juego de roles en psicodrama a los roles que un actor tiene que jugar en su puesta en escena de una obra teatral. Pero en psicodrama el que juega pone en escena su propio drama, su vida, es él y es el otro(él) que se juega a sí mismo en el cómo sí de una escena dramática. Plagada de afectos la escena es así, diferente y cualitativamente distinta que la puesta en escena. Tiene de similar el juego a ser el otro (que en uno soy yo y en el otro el personaje de la obra que encarno). También encarno una multiplicidad de personajes pero el texto (escena, discurso, imagen) soy yo mismo, no es externo a mí como el texto de la obra de teatro.
Esto es lo que asemeja las dramatizaciones más al juego de los niños, que el trabajo del actor.
Un niño enferma si no juega, A través del juego representa su lugar en el mundo, lo manifiesta y lo domina repitiendo situaciones a voluntad, Al jugar coloca en el exterior de su cuerpo sus miedos, sus deseos, sus placeres, su vida cotidiana. Organiza y realiza situaciones que en la vida real le estarían prohibidas. Repite casi al infinito experiencias penosas, intentando elaborarlas. Repite, siempre igual y distinto. La expresión gráfica, el lenguaje, su relación con los otros forman parte esencial del juego que construye. Nos habla del tipo de pensamiento y su posibilidad o no de simbolizar a través del lenguaje.
La universalidad del juego se nos impone, corresponde a la salud integral del niño. No importa a que juega. Lo importante es que lo haga. El juego organiza la socialización y conduce por lo tanto a relaciones de grupo.
¿Y nosotros los adultos, a que jugamos?
En el trabajo con los grupos en todo momento convocamos escenas.
Podemos decir que toda escena (juego, dramatización, ejercicio) convoca una escena.
Escena individual. Escena grupal. Escena institucional. Escena social.
Toda escena proviene de una imagen. imagen individual.
Toda imagen presente remite a una imagen ausente. El valor de la imagen toma su verdadera dimensión en el momento en que se desprende de la pura percepción, del recuerdo, de las formas precisas, y da lugar a una imagen en movimiento, Es el viaje al país de lo imaginario, y nos encontramos sumergidos en el terreno de la metáfora, del doble sentido, del agolpamiento, del caos.
De la persona. Del grupo. Del coordinador.
Como pasar de una imagen estática, sin movimiento, tan cerca de la percepción actual de las cosas, a un pensamiento que atrape el movimiento de las imágenes que siempre tiene algo de temido, ya que entramos en el reino de lo inconsciente, en el sin sentido. Corremos detrás de él y nos encontramos con el bloqueo de la imaginación, con la puerta cerrada, con la mente en blanco, donde, sabemos, cabalgan inesperadas imágenes que se imponen y desde lo inconsciente del sujeto, del grupo, del coordinador, nos hablan.
Como apresar esa imagen para que de lugar a una escena. Escena individual. Escena del grupo.
Como transmitir la posibilidad del pasaje de una escena que se da en el lenguaje corporal, o en las palabras, o en las formas con que aparecen en los grupos tal cual aparecen en los cuadros, una escena dramatizada, corporeizada en una forma concreta que designa un sentido que no ha estado pre - fijado aunque aparezca que sí en el relato anterior a la dramatización, y que es a todas luces incierto.
Multiplicidad de sentidos de la escena que se abre en el aquí y ahora grupal y nos habla de los mitos, de lo imaginario, de la historia. Que nos da temas, contenidos ideológicos, historias personales, significados y significantes, singular y múltiple al mismo tiempo, abierta y cerrada, con diversos grados de compromiso afectivo, posible ser interpretada de mil modos distintos, convergentes y divergentes en sí misma.
Que nos habla de las personas. Del grupo. De la institución. De la sociedad.
Decía antes que toda escena (juego, dramatización, ejercicio), convoca una escena. Una escena que no es ni más ni menos que una forma mediante la cual una persona, un grupo, hacen saber una producción. Producción individual. Producción grupal, producción institucional. Producción social.
Punto de partida que desde la escena inicial va a dar vida a diferentes perspectivas: individuales, grupales, institucionales. Al estilo de los blues tradicionales en donde un sonido es permanentemente recreado por el autor de la melodía, y en el instante en que lo ejecuta aún por primera vez frente a su banda, deja de ser de él y comienza a ser de aquellos que hacen la "pizza" con su música, los distintos integrantes del grupo y el grupo mismo van a recrear una escena desde distintas perspectivas, planteando una dialéctica entre el autor de la escena, la escena y el propio grupo. Es en la Multiplicación Dramática la técnica por excelencia en donde encontramos esta apropiación de la escena. Pero esto no implica que baste implementar dichas técnica para que dicha apropiación y recreación se produzca. Es necesario un movimiento de creación dentro del grupo que tenga que ver con el momento por el que ese grupo este atravesando en donde prime la creación sobre la repetición. Dado este momento cualquier técnica utilizada (juegos, dramatizaciones, multiplicación dramática), va a dar lugar a la multiplicidad de sentidos de la que antes hablaba.
De lo contrario nos encontramos frente a un momento de estaticidad del grupo. De inmovilidad. De parálisis. De repetición. Movimiento pendular (creación - repetición) que el coordinador debe acompañar.
En el momento que una persona coordina un grupo va a encontrar entrelazados dentro de sí dos tipos de coordinación. En una se siente acompañado en el devenir del grupo por múltiples modelos teóricos y personajes significativos de su vida y de su formación que lo acompañaran dando con la palabra justa, la interpretación adecuada. Identificación con maestros, modelos teóricos, con técnicas aprendidas. Nada tiene de intuitivo o de imprevisto, tiene que ver con el evocar, con el recordar, con el pensar desde lo teórico - clínico el material de un encuentro, en cierta manera con el repetir.
Pero junto a esta, aparece otra forma de comprender el acontecimiento grupal en donde el coordinador se deja llevar por el flujo desordenado de su grupo, prevalecen las imágenes desordenadas, sin sentido, la confusión, el vacío, el no entender, el máximo sentimiento de falta y de castración (4). El grupo coloca al coordinador en este estado. Hay escenas. Hay imagen. Pero imagen con vacío.
Debemos diferenciar escenas con vacío de escenas vacías. Éstas últimas tienen que ver con escenas que están dramatizadas pero en donde queda afuera el afecto produciéndose un acting dramático (el como sí del como sí). La o las personas, el grupo aparentemente está implicados en la escena. Pero esta implicación es sólo aparente. La escena está por alguna razón que se deberá investigar en cada situación, desafectivizada. Son escenas impostoras del Sujeto - del Grupo - del Coordinador.
Las escenas con vacío alejan al coordinador de los acompañamientos referenciales. El coordinador no sabe que está sucediendo. Está confuso y no entiende. Siente en su cuerpo y en su mente el vacío del no saber. Del no tener respuestas programadas.
Es el momento en que se pierde todo acompañante referencial. Es un momento de confusión. De duelo. De ambigüedad. El coordinador encuentra en sí mismo el máximo punto de SOLEDAD. Soledad del creador frente a la página en blanco, frente a la tela, frente al mármol, la arcilla, frente a su posible y a veces inhallable creación.
Sólo le queda dejarse llevar por las imágenes que su grupo le convoca. Dejarlo que busque su propia forma siendo soporte de su creación. Producción individual. Producción grupal. Producción institucional. Producción social.
Muchas veces impedimos este espacio creativo del grupo en función de nuestras propias incertidumbres, de nuestro no soportar, de nuestro no entender qué está pasando y entonces en lugar de acompañar el momento del grupo, en lugar de ser soportes de su producción decimos algo, proponemos algo, nos adelantamos, le damos un sentido cerrado a lo que tiene que buscar su forma en el propio devenir, en su propio acontecer.
La convocatoria a los acompañantes es una de las tentaciones del coordinador grupal. Pone la palabra e interrumpe el proceso grupal de creación, de imaginación. Congela la imagen de su grupo, obturando la producción creativa grupal. Dice "esto es una rueda". Congela la imagen y sólo es una rueda. Deja de ser un aro, una rueda, un agujero, una pulsera.
No voy a desarrollar en este trabajo los efectos que el lugar transferencial del coordinador promueven en el grupo pero básteme puntualizar que cuando un coordinador plantea una escena, interpreta o sólo dice o pregunta algo, produce una intervención analítica dentro del grupo. El lugar y la fuerza que adquieren en el grupo, no son ajenos a la transferencia, sino, por lo contrario se asientan en ella.
La intervención apresurada deja sin palabra al grupo. Esto mismo a veces es realizado por los propios integrantes de grupos o por el grupo todo. Se puede intervenir desde una escena, una palabra, un gesto. El grupo se estereotipa. Se repite. Le impide situarse como sujeto de su propio quehacer. Le impide tomar la palabra y ser sujeto de su propia producción. Soporte del deseo. Elemento de creación INDIVIDUAL - GRUPAL - INSTITUCIONAL - SOCIAL.
Demás está decir que no aludo con las reflexiones antes expuestas a que el coordinador enfrente intuitiva e ingenuamente al grupo. Por el contrario, es solamente a partir de una sólida formación múltiple teórico - técnica que se podrá abordar con éxito este tipo de coordinación, más allá de las características individuales del coordinador. Es solamente a partir de una formación teórica estricta que el coordinador grupal podrá dar cuenta de la red de acontecimientos que todo grupo produce.
En el trabajo en el grupo como coordinadores, ya sean estos de formación, capacitación, grupos de tareas, terapéuticos, equipos de trabajo en instituciones, etc., se privilegia tanto el espacio dramático, como los momentos en que cada uno relata ideas, sensaciones, imágenes acerca de lo acontecido, siendo este el momento de la MULTIPLICACIÓN REFLEXIVA del acontecer grupal. No podríamos quedarnos con una sola idea o producción sin que esto implique un cercenamiento evidente del resto y, al estilo de la multiplicación dramática, englobamos en este momento los múltiples sentidos reflexivos de la Producción Individual, Grupal, Institucional y / o Social.
Todo lo dicho va conformando un modelo de coordinación grupal y es en la tarea con los coordinadores más allá del aprendizaje del aprendizaje de la técnica, en que dicha transmisión es posible. La intervención del coordinador como soporte de la producción grupal - institucional y / o social, implica necesariamente el acompañamiento del devenir grupal atravesando los múltiples momentos de creación ­ repetición ­rememoración, sujeción-estaticidad.
 
 
 
BIBLIOGRAFÍA
(1) del Cueto Ana María.- Formación de coordinadores grupales con técnicas dramáticas. Revista Argentina de Psicodrama y Técnicas grupales. N 9. 1992. -
(2) Winnicott, D. W..- Realidad y Juego.- Editorial Gesida.- 1979. -
(3) Pavlovsky, Eduardo.- Creatividad en los grupos terapéuticos.- Lo grupal 4. - Ediciones Búsqueda.-1986. -
(4) Fridlewsky, Luis ­Pavlovsky, Eduardo.- Sobre dos formas de comprender al Coordinador Grupal.- Lo Grupal 1. Ediciones Búsqueda.-

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